No está Fa

Sigue por la vereda de la calle. El suelo, empedrado y con rendijas, se difuminará por los huecos de tus huellas. Cuando veas los breves destellos de luz no finjas, abrázalos y sigue caminando. La travesía continúa. Los pasos no mienten. Las ventanas no solo esconden sorpresas, sino también oportunidades. No tengas miedo. Al final solo quedará silencio.

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Inere Azur

Las palabras del mundo

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Las palabras del mundo  también se encuentra incluido en Historias del otro lugar (2010)* (me he comprado esta recopilación de cuentos hace poco y no puedo parar de leerlo…). Es un cuento, para mí, muy especial.

El profesor Souto es un profesor de Lingüística que se obceca con la fonética y la fonología. Hasta tal punto llega su obsesión que llega a dejar de comprender los sonidos y el significado de las palabras. Esto le lleva a un estado de autismo por no comprender los mensajes de las personas que a él se dirigen. Su “enfermedad” hace que se tome unas vacaciones que aprovecha para ir a la costa y allí desaparece. Su alumna Celina, a la que dirige su tesis doctoral, se preocupa siempre por él, aunque no entiende a Souto cunado éste comienza a no entender a los demás. Al desaparecer, va al lugar donde ha aparecido su coche, al lado de un acantilado, para intentar averiguar qué le ha pasado. Para sorpresa de todos, el profesor se ha esfumado, casi parece que se ha desintegrado porque en el coche se encuentra su traje tal como si hubiera una persona dentro, pero vacío, deshinchado.

Es maravillosa la forma que tiene Merino de meteros en las historias más extrañas que jamás hayamos oído. El desvanecimiento de la sociabilidad de Souto se describe de una manera muy real y comprensible, a la vez que vamos entendiendo algunas razones de su existencia. La atmósfera conseguida recrea la comunicación del ser humano, pero, a la vez, la comunicación del mundo y sus características. Una comunión que nos llena y solo la percibimos cuando falta. La realidad para el protagonista se difumina. Las palabras crean el mundo, por eso con su falta, también se pierde la percepción del mundo y de la realidad:

Algunas gotas de lluvia han difuminado las cinco o seis páginas del cuaderno en las que quedó anotada su conversación. Allí, el profesor Souto ha dejado, manuscritas, declaraciones que señalan el rumbo anormal de su pensamiento: “Sólo lo escrito existe”. “Fonemas: agua que corre.” Y una frase, previa a la despedida de su visitante, que parece denotar inclinaciones morbosas en el profundo desarreglo de su razón: “No olvidar las letras o todo desaparecerá”.

Este fragmento viene a ilustrar las ideas que quiero exponer. Lo fantástico se presenta enmarcado, como es lo habitual en Merino, en esa realidad palpable que se respira durante toda la lectura, y solo nos saca de ella para hacernos pensar, reflexionar, intuir qué es lo que sucede en el fondo. ¿Es un sueño? ¿Es realidad? ¿Es el mundo que nos habla? Es la literatura fantástica de José Mª Merino.

Inere Azur

*Merino, J. M. (2010). Historias del otro lugar: Cuentos reunidos (1982-2004). Madrid: Alfaguara.

El anillo judío

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El anillo judío también se encuentra publicado en el libro de José Mª Merino, Historias del otro lugar (2010)*. En esta ocasión, se trata de un cueto al más puro estilo clásico. Esto quiere decir que en él hay misteriosas apariciones fantasmales.

El argumento es el siguiente: un hombre, Marcos, vuelve a su pueblo natal, a casa de sus padres, al salir de la cárcel. El narrador nos cuenta cómo fue su infancia, un tanto turbia por las frecuentes peleas con sus compañeros del colegio que se burlaban de él. Ante estos hechos, fue enviado a trabajar a la capital con don Fortunato, para hacer trabajos de campo y ayudar a Ermelinda, la criada, en las labores del hogar. A consecuencia de estas experiencias pasadas, el protagonista se ha convertido en un ser que prefiere la soledad que emplea en deleitarse con su anillo. Para él, este objeto «es todo lo que existe en el mundo». Este anillo lo trajo un día don Pedro a casa de don Fortunato y, tanto éste como Marcos, se sintieron poderosamente atraídos por él desde el primer momento en que lo vieron. Y es que a don Fortunato le gustaban mucho los anillos y tenía una extensa colección de mucho valor, pero don Pedro no le quería vender aquel anillo tan singular que tenía la representación de una construcción en plata, diminuta pero majestuosa. El día que fallece don Pedro, don Fortunato y Marcos, el protagonista, profanan la tumba del difunto para sacarle el anillo a la fuerza y se lo llevan, pero el muerto reaparece en forma espectral para buscar su posesión más preciada. Se presenta en la casa de don Fortunato y le pide a Marcos que le proporcione algún instrumento cortante para poder sacar el anillo del dedo del ladrón. Marcos le suministra una hoz con la que corta el dedo a don Fortunato, provocándole una hemorragia que le traerá la muerte. Estos hechos son los que llevaron a Marcos a la cárcel ya que fue acusado de asesinato. Sin embargo, a partir de este macabro suceso, el nuevo dueño del magnífico anillo judío va a ser Marcos que se deleitará observándolo junto a la aparición de don Fortunato, durante algunas horas al día.

Esta clase de argumentos nos recuerdan a los cuentos del periodo romántico en los que los fantasmas y las apariciones son moneda corriente (las Leyendas de Bécquer, por ejemplo). La avaricia y la codicia son los temas fundamentales del cuento y lo fatástico se encuentra en no saber con certeza por qué Marcos es el nuevo dueño del anillo, o ¿es el anillo el nuevo dueño de Marcos? Quizá este cuento esté inspirado en El señor de los anillos, dado el poder que ejerce sobre los personajes que llegan a profanar para que no quede bajo tierra para siempre. Porque también parece sugerir la narración que es la admiración por el objeto la causante de la codicia de don Fortunato y, por extensión de Marcos, que se pasará varias horas al día mirándolo. ¿Recuerda mucho a Smeagol o Gollum, verdad?

Dejando a parte el tema de las fuentes, este cuento es también un ejemplo de literatura fantástica. Los fantasmas que se aparecen no parecen provocar pavor en el protagonista, aunque sí en don Fortunato. Este hecho es una manera de provocar un fenómeno denomindo “extrañamiento” mediante el cual el lector intuye algo extraño en el texto. Dado el carácter realista de las narraciones, son esta clase de características textuales las que definen lo fantástico y, por lo tato, lo que hace que sean unas ficciones sugerentes, atractivas y del gusto de muchos lectores actuales.

Inere Azur

*Merino, J. M. (2010). Historias del otro lugar: Cuentos reunidos (1982-2004). Madrid: Alfaguara.

Los libros vacíos

Los cuentos de José Mª Merino son grandes historias fantásticas. Su gran producción y calidad ha hecho que me fije en él y voy a dedicar las próximas publicaciones a comentar algunos de los cuentos que más me han gustado. Empezaré por Los libros vacíos* por tratarse de una ficción metaliteraria.

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Este relato nos cuenta la historia de un hombre, en pijama, que entra en una librería a la que acude habitualmente. Por la descripción que hace el narrador, sabemos que el personaje se encuentra algo perturbado. Los dependientes lo saludan y tratan con cortesía, ya que se trata de un cliente habitual. Mediante los diálogos, el lector va conociendo la historia de este hombre. Hace tres meses que no entra en la librería porque ha tenido un accidente (aunque no queda muy claro qué es lo que le ha pasado) y ha estado hospitalizado. La razón por la cual va a la librería esa calurosa mañana es porque se ha despertado en su casa, después de haber estado en el hospital, y se ha dado cuenta de que ha desaparecido la ficción de los libros de su biblioteca. Es por esta razón por la que ha ido rápidamente a la librería: quería comprobar que no había desaparecido la ficción del mundo, ni que tras su estancia hospitalaria hubiera despertado en un mundo donde nunca había existido la Literatura. Para comprobarlo pide a los libreros que le dejen ciertas novelas, como El tiempo perdido o El Quijote. Tras comprobar que los textos están como él los recordaba es acompañado por el dependiente hasta su casa.

En un análisis superficial se podría decir que en este relato hay dos mundos enfrentados: el del protagonista, el loco cuyo nombre nunca se menciona, y el mundo de los demás personajes, el natural, aquel que el lector reconoce y en el que se encuentra cómodo. Pero si se hace un examen más profundo de las esferas enfrentadas, o que se superponen, la percepción es bien distinta. En este caso estaríamos hablando del enfrentamiento entre la esfera de la Literatura y la esfera de lo real; entre la ficción y lo palpable por la experiencia. De tal forma que el texto se nos presenta como algo mucho más abierto, más connotado, que la historia de un hombre que ha perdido temporalmente la cabeza. El relato viene a poner en evidencia una metaficción que nos habla de la importancia de la Literatura en la interpretación del mundo, como deja plasmado el protagonista en esta intervención.

Por fin me pareció comprender, mientras intentaba conservar el equilibrio del juicio, que por alguna razón que desconocía, en ninguno de mis libros se encontraba ya lo que yo había conocido bajo la forma de fabulación literaria; y eso, teniendo en cuenta que cada libro no es sino un individuo de una gran familia de seres idénticos, me hizo sospechar que tal fabulación había desaparecido súbitamente del mundo o que, por causas que no podía imaginarme, relacionadas acaso con mi accidente, había venido a parar a un mundo donde la ficción literaria no existía. En la razonable secuencia de tal hipótesis, vine luego a temer que todo lo que yo llamaba literatura no fuese sino el producto de sueños y desvaríos de mi razón, una compleja engañifa de mi mente. Pensé que quizá había soñado que existían tales ficciones, que estaban impresas en los libros, y lo que, con toda lógica, eran únicamente testimonios y documentos que reflejaban la simple realidad habían sido en mi sueño historias inventadas y narradas de una manera peculiar. Pero descarté al fin tal objeción, pensando en los naturales límites que, de existir, debería tener mi locura. Pues por ese camino de alucinación pudiera haber imaginado algún libro como aquéllos, fabuloso y ficticio, pero no ese cúmulo que me llenaba la cabeza y centelleaba simultáneo en mi memoria. Me pareció inverosímil atribuir a la quimera o al desvarío, no solo las tramas y los estilos, sino tantos y tan diversos asuntos como la clasificación y denominación de los géneros, o todo lo que se me ocurría de pronto en materia de historia y crítica literaria. Y me pregunté cómo serían las cosas, si había venido a despertar en un mundo sin literatura. Pues en mi mundo habitual, en este en el que ahora parece que sigo estando, buena parte de mi ser se plasmaba y guarecía en las novelas y en los poemas, y la literatura había llegado a convertirse, por encima de las leyes, las culturas y las fronteras, en una pacífica vía de conocimiento y de comunión con los otros, en un sólido refugio. La literatura nos había acostumbrado a la imaginación, nos había enseñado a conocer nuestros sentimientos, había sido un escudo contra la fatalidad de los dogmas y había hecho más soportable la sangrienta y brutal realidad, haciéndonos presentir la posibilidad de una realidad diferente. ¿No están ustedes de acuerdo conmigo? (Merino, 2010)

Resulta muy interesante y esclarecedor este fragmento. En primer lugar, se podría establecer una red semántica o isotopías, analizando las palabras que tienen que ver con la Literatura y que se establecería como tema principal del cuento. Palabras como literatura, crítica literaria, géneros, libros, ficción, fabulación, historias inventadas y narradas, tramas, estilos, novelas, poemas o imaginación. Dentro de este tema central, se enfrentan otras dos subredes isotópicas relacionadas, por un lado, con lo real, lo conocido por sus oyentes y el lector, y lo irracional y desconocido por otro. Conceptos como: mundo, accidente, hipótesis, razón, testimonios, documentos, existir, cabeza, realidad, historia, cosas, leyes, culturas, fronteras, conocimiento, comunión, sólido refugio, escudo, dogmas, sangrienta y brutal realidad se enfrentan con conceptos relacionados con la locura y lo onírico, haciendo que la primera impresión que teníamos de él se torne como algo más posible: el mundo de los sueños.

Con esta intervención, el protagonista ya no nos parece tan loco. Tras su relato y el marcado lenguaje connotativo, el lector comprende que lo que le pasa es temporal, un mal sueño, algo que a cualquiera le podría pasar. Porque sus intervenciones no son para nada incoherentes que sería lo que definitivamente nos convencería de su locura. Sus razonamientos son lógicos y ordenados, por eso se debe entender el cuento como una metáfora. Un constructo enfocado para reflexionar y hacer reflexionar sobre lo que implica la Literatura en nuestras vidas. No solo en nuestra existencia actual, la de hoy, la del lector que lo lee, sino de lo que ha supuesto para la Historia del hombre, para nuestra evolución y para nuestra percepción del mundo.

El choque se produce siempre se produce desde una realidad muy vívida y el terror que puede llegar producir no es, en absoluto, como los cuentos clásicos de la época romántica. No tendremos pesadillas por las noches con su lectura, no nos inquietaremos molestos en la butaca, pero sí que nos hará reflexionar, muy pormenorizadamente sobre la Literatura, nuestra Vida y “otras hierbas”.

Inere Azur

*Merino, J. M. (2010). Historias del otro lugar: Cuentos reunidos (1982-2004). Madrid: Alfaguara.

Birdman

Os parecerá extraño que un blog dedicado al género breve se pare a hacer una reseña de una película, pero es que ha sido tal el impacto al verla que no puedo por más que proponer un análisis partiendo de una base muy clara de la que me percaté según acabó el film: BIRDMAN es un auténtico cuento fantástico.

¡¡¡¡OJO, SPOILER!!!!!

El argumento se basa en la carrera de un actor que se encuentra en caída libre. Papeles anteriores en el mundo del cine le llevó a la fama al interpretar a un superhéroe, pero ahora, la fama ha quedado relegada en el pequeño recuerdo de algunos de sus fans que le admiraron hace más de 20 años. Ésto es lo que le lleva a escribir, dirigir y protagonizar una obra de teatro en Broadway. En contra de algunas opiniones que he leído por Internet, yo no creo que la intención del protagonista sea el de recuperar a su familia, no así su carrera. Una obsesión que en algunos momentos puede con él y hasta con el espectador. Creo que el anhelo de lo anterior (cualquier tiempo pasado fue mejor) es simplemente lo que le lleva a tener de nuevo una relación con su hija y un despertar hacia un pasado que pasó sin apenas darse cuenta. Es una reflexión sobre el momento presente. Una mirada al pasado que no refleja más que el paso del tiempo pasando ante nosotros y en cómo pensamos que siempre podremos retomarlo cuando nos venga en gana. Nada más lejos de la realidad, pero muy cercano a ella igualmente.

Birdman lucha. Lucha por presentar en las tablas su pretenciosa obra de teatro creyendo que, de este modo, recuperaría el tiempo perdido en su carrera, con su hija, con su amigo, con él mismo. Esto puede ser muy bien entendido por el espectador que se encontrará con un drama filosófico muy real. Cualquiera, con una cierta edad (supongo), ha podido sentirse cercano a los sentimientos del protagonista. Puede reconocer perfectamente el mundo real que queda completamente reflejado en el falso plano secuencia. Las reflexiones sobre el mundo del teatro (El gran teatro del mundo), las críticas, las opiniones de los demás, nuestro ego y sus malas pasadas, etc. son elementos que podemos encontrar en otras partes, en otras tantas películas y novelas. Pero la cinta no solo es esto. También es fantasía, que no se debe confundir con la maravilloso.

Lo maravilloso es aquella ficción que sucede en un mundo que no es el que conocemos y, por tanto, veremos normal todo lo que en ese mundo pueda suceder: magia, seres sobrenaturales, leyes físicas diferentes a las nuestras, etc. Lo fantástico, por el contrario, es cualquier ficción que se presenta en un mundo real, el que conocemos todos, en el que se da un hecho sobrenatural que, en muchas ocasiones, queda sin una explicación racional, dejando libertad a la imaginación del receptor para que deduzca lo que mejor se adapte a él mismo.

Según esta definición, y lo dicho hasta ahora, todo aquel que haya visto la película entenderá lo que digo. Birdman se presenta en un mundo real, es más, diría que supra-real o meta-real (por la parte que le toca al teatro dentro del teatro, que es algo que también me ha fascinado). Dentro de este mundo conocido y del drama psico-filosófico del que hablaba más arriba se encuentra lo sobrenatural, el poder de volar, de levitar, de mover objetos. ¿Quién no se sentiría frustrado teniendo esos poderes sin poder revelarlos? ¿Quién no parecería un loco obseso ante esta situación? La película medita sobre este hecho. O eso creo yo. A parte de las escenas en que se tratan otros temas, para mí ha ido haciendo un recorrido con el espectador alrededor de una única cuestión: si lo que estaba viendo era cierto o solo un delirio del protagonista. De este modo juega con la sensibilidad del público a través de falsos finales, falsas experiencias, escenas y diálogos ambiguos sin dar una solución a la cual aferrarse ante los “poderes” del protagonista.

Yo prefiero pensar que sí que tiene poderes. Es así cómo me lo confirma la mirada de la hija en última escena. Ella ha sido la encargada de pronunciar la cruda realidad a su padre, mientras los demás personajes apenas podían dejar de mirarle con admiración. Porque otro de los temas que se tocan en la película es el de la confusión ente la admiración y el amor. Ella, pues, es la que se enfrenta a su ego, la que le rebaja a la más triste cotidianidad. Y ella es, al final, la que reconoce el poder escondido bajo la máscara de la locura. Pero todo queda en un gran interrogante que cada uno podrá interpretar como quiera. Las ficciones que consiguen multiplicar en infinitas direcciones su interpretación son aquellas que mayor durabilidad se puede esperar de ellas. Y yo es lo que espero de esta cinta.

Una película con todo. Un todo que va más allá de los tópicos para reflexionar sobre nosotros mismos, nuestra realidad y lo difícilmente que resulta explicarlo.

Inere Azur